martes, 13 de diciembre de 2011

MERMELADA DE KAKI Y UN TOQUE DE VAINILLA


Siempre que tomo un kaki, me acuerdo de cuando trabajaba en el Hospital Militar Gómez Ulla. El invierno que los descubrí, siempre me llevaba un par de ellos para cenar. Me acuerdo tanto de esos 5 años, fue el primer hospital donde trabajé, cómo me alegro de haber sido correturnos, pasé por todas partes, por todas las plantas,, especialmente por la 14, en los turnos de noche se crean relaciones especiales, Carmen R., Marina, AnaI.. pero mi compañera Dioni fue lo mejor, nos ayudábamos mucho, charlábamos hasta las mil, nos acomodábamos de maneras imposibles, y nos reíamos hasta doler la mandíbula, me aguantaba cuando estudiaba, me dejaba irme para llegar a tiempo a otro hospital a trabajar por la mañana... estoy nostálgica, voy a llamarte en cuanto termine de escribir esto.
Hay, quien toma los kakis cuando están blanditos, pero a mí me gustan cuando al morderlos, crujen. Pero así duran poquitos días, esta vez, cuando se me pusieron blandos hice una mermelada, y que manera más buena de aprovechar la fruta.
Nunca me ha gustado la vainilla, jamás tomé un batido o un helado, no me gustaba el olor ni el sabor,,, hasta que este verano, me apetecían cosas con vainilla, mi madre alucinó cuando pedí un helado de vainilla.
Va a ser cierto que cuando estas embarazada, te apetecen otros sabores, incluso los que siempre has detestado. Y ahora mira, hasta le pongo vainilla a una mermelada...
INGREDIENTES 4 tarros

500 gr kaki pelados
300 gr azúcar
Zumo de medio limón
1 cucharadita alga agar-agar

PROCEDIMIENTO
  1.  Pon el el vaso los kakis y trocea 5 segundos, velocidad 4.
  2. Añade el azúcar, el zumo de limón y el alga agar-agar. Programa 30 minutos, 100º, velocidad 2.
  3. Vierte la mermelada en frascos de cristal, ciérralos muy bien y deja enfriar boca abajo.




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